EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

jueves, marzo 31, 2011

LA FERIA DE ABRIL

EN EL RECUERDO
    Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo, Madrid,Año XIV, nº670, del 25 de abril de 1957

miércoles, marzo 30, 2011

JOSÉ TRIGO

           GRAN PICADOR SEVILLANO, PATRIARCA DE UNA DINASTÍA
José Trigo fue un picador, nacido en Sevilla en 1814 y el primero de una gran dinastía de varilargueros. Su poderoso brazo y una gran inteligencia le hizo llegar muy joven a este oficio, actuando ya en tanda, según algunos autores, con Francisco Sevilla en Madrid en 1831, algo que no parece muy verosímil, pues sería en tal caso el más precoz picador en Madrid, con solo 17 años, lo que para una profesión tan difícil, arriesgada y necesitada de gran experiencia parece poco probable. Sin embargo, lo que sí está perfectamente confirmado es que debutó en Marchena con dieciocho años y se estrenó en la plaza de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla el 10 de octubre de 1834, con el sobrenombre de El Lechero, ya con veinte años de edad. Pero su gran fama la llegaría a alcanzar por sus bravatas que, aunque pareciesen imposibles de realizar, llegaría a cumplirlas, tal como se explicará más adelante.

Una de las mejores corridas en la plaza de la Puerta de Alcalá sería la del domingo 13 de mayo de 1849, quinta de esa temporada y según las crónicas de El Heraldo, La Nación, La Patria y La Reforma una de las mejores de ese año, especialmente en su parte final. Ese día se corrieron tres toros de Osuna y Veragua y otros tantos del sevillano José Benjumea. Los picadores fueron José Trigo, Bruno Azaña, Francisco Puerto y Antonio Lemos y los matadores Francisco Arjona Guillén Curro Cúchares, Manuel Díaz Lavi y Cayetano Sanz.

Y comenzó la corrida. El primer toro de los duques fue fogueado. Los tres siguientes tampoco fueron nada especial. Pero salió el quinto, de los duques, que empezó a matar pencos y a enviar picadores a la enfermería. Además, a esa hora estaba naciendo el primer heredero real (por cierto, era el primero de los hijos de Isabel II y Francisco de Asís, Luis, que fallecería en el parto). Debido a ello, se podían escuchar las salvas de artillería que se daban desde Palacio, que coincidían a veces con los tumbos de los caballos y la conducción, en brazos o con ayuda de las asistencias, de los picadores hacia la enfermería. Los toreros de a pie, en el ruedo, todos colocados estratégicamente al quite y el albero con los restos de cinco jacos destripados muertos, algunos con lonas tapando sus restos, ya que otros equinos sí que se pudieron evacuar, aunque en muy mal estado y malheridos. El espectáculo era indescriptible y los asistentes se encontraban en un estado mezcla de histeria y emoción, aplaudiendo a rabiar, unos por causa del egregio neonato y otros admirados a causa del excepcional y poderoso morlaco que dominaba el ruedo. Todos los picadores visitaron la enfermería, la gente pedía más caballos y más picadores. Y en un momento dado, tuvo que salir el menos mermado de facultades, el sevillano José Trigo, aún renqueante, para terminar de picar a este quinto toro, ya muy castigado, aunque aún volvió a derribar al montado varias veces más, antes de cambiar el tercio. Hasta doce varas llegó a tomar el astado. Trigo también picaría luego al sexto, de Benjumea, sin mayores problemas.

Sin embargo, muchos críticos acusaron al picador de haberse escapado a la enfermería precipitadamente, durante la lidia del quinto de Osuna y Veragua. Estos comentarios irritaron enormemente al gran varilarguero sevillano, a quien no se le ocurrió otra cosa que lanzar la bravuconada de decir que él podía hacer frente a estos toros solamente con el regatón, pues sus fuerzas e inteligencia eran superiores a las de estos bureles.

Y así lo cumplió. En la corrida celebrada unos días después, el lunes 28 de mayo, se lidiaron dos de Veragua, junto con otros dos del marqués de Casa Gaviria y dos de Plácido Comesaña. Y tras picar varias veces a uno de los de Veragua, finalmente le citó desde el centro del ruedo con el regatón, llegando a detenerlo entre grandes ovaciones.

A pesar de todo, la presidencia le amonestó severamente, por el hecho de haber arriesgado su vida. El hecho fue muy comentado y a la vez criticado por muchos aficionados, alegando que eso sólo lo podía hacer con toros ya muy mermados de fuerzas y en la parte final del primer tercio.

Por ello, espoleado por las críticas, se anunció que lo repetiría en una función posterior, que se celebraría el lunes, 25 de junio de 1949, con lo que se aseguró un lleno total en la plaza de la Puerta de Alcalá, a pesar de las reiteradas amenazas gubernativas.

Ese día se anunciaron seis toros de Veragua, con Trigo, Azaña y José Muñoz de varilargueros y Cúchares, Casas y Sanz como estoqueadores. Pero el espectáculo lo daría José Trigo, como vamos a relatar. Salió el primer toro de Veragua, Valenciano de nombre, negro entrepelado, buen mozo y bien armado y tomó cuatro varas. En la quinta entrada, Trigo le esperó en el centro del redondel, donde en aquellos tiempos ejecutaban la suerte los grandes picadores para mostrar su poderío, y según acudió el veragüeño a la suerte con el regatón provocó un tumbo, pero luego Trigo, dando la vuelta a la garrocha, le picó pie a tierra, haciéndole más tarde el quite sus compañeros y retirándose a pie al callejón entre grandes ovaciones.

Posteriormente, saldría el quinto de Veragua, de nombre Culebro, que recibiría un marronazo de Bruno Azaña, dando con éste en tierra. Trigo y Muñoz salieron a los medios y le volvieron a picar. Después de esto, Trigo le citó con el regatón y le detuvo, luego arrojó la vara, le tiró el castoreño al toro y como éste no se arrancaba, bajó del caballo, lo despidió y se fue andando hacia el callejón, saltando airosamente la barrera. La emoción se desbordó en el graderío y las aclamaciones acompañaron al varilarguero, convirtiéndose en el indiscutible triunfador del festejo.
De este gran suceso dieron cuenta todas las crónicas, aupando a la fama al este excepcional e insólito picador sevillano. Tal sería su trascendencia que varios miembros de su familia, hermanos e hijos, adoptarían esta profesión, siendo José el patriarca, primero de la saga, de una larga dinastía de grandes varilargueros: los Trigo. Uno de sus hijos, Juan, incluso llegaría a superar la fama de su padre, años más tarde.

Como comentario final, simplemente añadir que qué diferentes eran los picadores de entonces de los de ahora.
DOMINGO 1 DE OCTUBRE DE 2006
Fuente: http://taurofilia.blogspot.com/2006/10/jos-trigo-un-gran-picador-sevillano.html

martes, marzo 29, 2011

"Las Figuras y los Presidentes"

                        

Escrito por Roberto García Yuste.
“Deseo un espectáculo más libre en el que el presidente no tuviese tanto peso en las decisiones y sí el torero, que es el protagonista y, por tanto, debe ser el responsable”. Comentario ridículo de quien se cree máxima figura actual, Julián López Escobar “EL JULI”, en el epílogo final de las Jornadas sobre Tauromaquia organizadas por la Junta de Andalucía y la Asociación Taurina Parlamentaria en la Real Maestranza de Sevilla.

¿Para esto se quiere pasar la Fiesta a cultura? No me entra en la cabeza cómo una “figura” puede meter tanto la pata y perder los papeles. Ya sabemos que El Juli no es un torero para aficionados, sí un torero para el público festivalero y sin percepciones críticas que pasen por alto su concepto artístico, consistente en el desplazamiento de la embestida a que somete a los toros, a lo que nos tiene acostumbrados y siempre con la “pata-atrás”; al “julipié”, saltito feo que realiza a la hora de matar y que tan resultado efectivo le da; a sus tejemanejes en sorteos, ganaderías, vetos a compañeros, composición de carteles y más jugarretas de este personaje, que suponen un FRAUDE para la Fiesta, acompañado siempre y consentido el visto bueno de su apoderado y de su padre, para este dolo y repartirse así las ganancias. Y más fechorías podrán hacer si están unidos los presidentes, los toreros, los empresarios y los ganaderos. Ahí si van de la mano, pero para exigir responsabilidades y buscar la rigurosidad, la pureza, la transparencia, la integridad y lo bueno para el espectáculo y beneficiar al aficionado cada uno va a su particular interés, quedando perjudicado el de siempre, el que mantiene vivo esto, el que paga.

A un aficionado le llega el colmo de que un torero solo quiera ser el único protagonista y el responsable, cuando de verdad el único protagonista en este mundo taurino debe ser EL TORO el que debe mantener la Fiesta, con su integridad, su casta y su bravura. Este torero se preocupa más de su imagen que de la recuperación de la casta en el campo bravo.

Por otra parte, “no se quiere que la fiesta siga en Interior porque en Cultura estará más protegida”. Esto alegan los del G-10, con Julián como uno de los cabecillas que lo tienen en mente entre otras cosas y es uno de sus objetivos más claros: que los presidentes no sean policías ni pertenezcan al Ministerio del Interior. Eso es lo que buscan porque les molestan y estorban. Y ¿por qué les molesta? Porque cuando torean estas “figurillas” siempre hay “baile de corrales”, debido al mangoneo que se traen sus apoderados, sobre todo dos, Roberto Domínguez y Curro Vázquez, que tanto daño están haciendo a la Fiesta. Les molestan porque en algunas plazas aún se sigue manteniendo un mínimo de exigencia de trapío en los toros. El “maestro” Ponce afirmó medio llorando que “en la actualidad todas las plazas quieren ahora el toro de Bilbao o Pamplona”. A uno le hace gracia escuchar esto, quizá los toreros quieran en todas las plazas el toro de Vistalegre (para el aficionado “el palacio de las chotas”) o el de Benidorm…Les molestan los presidentes porque de vez en cuando en el palco hay alguien exigente y riguroso que no se deja influir por la presión del torero ni por el público orejero. “Los presidentes deberían respetar las decisiones del público. Lo que al público le gusta, no lo que le guste a él. Si el público quiere algo no entiendo por qué el presidente tiene que enfadarlo. ¿Quién castiga al presidente cuando se equivoca?”, “coletilla” de El Juli, al que hay que recordar que todas las temporadas se cesa a algún presidente o delegados que cumplen o no con su trabajo, bien porque sea demasiado riguroso y perjudique intereses a la televisión y a la empresa y no hayan concedido alguna oreja - quizá inmerecida - o porque no hayan hecho el favor de moda de indultar un “torillo” de un ganadero amigo del torero. Igualmente se ha cesado a algún presidente por ser demasiado “fácil” y no mantener el nivel de exigencia que la plaza y la afición requería...

Así que, si se castiga a los presidentes, ¿quién te castiga a ti, Juli?, cuando haces el destoreo, cuando abusas del pico, cuando te colocas fuera de cacho, cuando toreas toros “desmochados”, cuando recetas un bajonazo, cuando incumples el reglamento y solicitas el “no sorteo” en la primera plaza del mundo para “traerte el toro debajo del brazo”. ¿Quién te ha castigado?

Estos toreros actuales quieren que los presidentes sean “taurinillos”disfrazados de aficionados, para que consientan las pretensiones de los espadas de turno y así se convierta en un espectáculo más libre, que es lo que pretenden. Imagínense si los toreros tuvieran más peso en las decisiones, cómo serían los reconocimientos ¿Cuántos toros se rechazarían? Enrique Ponce afirma que “desgraciadamente la gente se está acostumbrando a que se rechacen entre tres o cuatro toros y es una pena”. Estoy de acuerdo con él, claro que es una pena que los días que torean las “figuritas de turno” exista el “baile de corrales” y no pasen el reconocimiento varios toros. Pero no lo pasan no por exceso de trapío sino porque lo que sus veedores y apoderados han solicitado a la empresa bajo el trágala del ganadero son “birrias” impresentables, muchos de ellos jamás deberían saltar a un ruedo para estos toreros de primer nivel en plazas de cierta categoría.

Si consentimos lo que estos señores pretenden hacer a la Fiesta sería el fin del espectáculo, pues por ellos los toros no serían toros, serían borregos, serían animales descastados con excesiva nobleza y dulzura, rozando la invalidez, sin trapío y sin seriedad. Olvidándose de la casta no se haría el toreo puro, en redondo, sino que sería el toreo del alivio, el de torear en línea recta, el de echar la “pata p'atrás” para desplazar la embestida del toro lo máximo posible. Y finalmente matar de cualquier manera y que los aficionados críticos y exigentes dejaran de acudir a las plazas, que el tendido 7 de Madrid desapareciera y en su lugar fuese un público “orejista” con su “moquero” predispuesto y que no protestara, para que el “presi” o “colegui” del torero de turno le otorgase los máximos trofeos, que la televisión y la crítica pasase todo por alto y así todos tan contentos.

¿Esto es lo que quieren? ¿Para esto se quiere pasar a Cultura? Como aficionado estoy indignado con el G-10, con la Mesa del Toro, con todos estos “taurinillos de mierda” que dicen promover la afición y defender la Fiesta y lo único que de verdad buscan es ser más dueños de su futuro y de su imagen, hacerse más ricos sin importarle lo más mínimo los demás, entre ellos el AFICIONADO, el único “profesional del mundo del toro” que cumple con su obligación, pues pasa por taquilla y tiene el derecho a exigir un espectáculo íntegro, denunciando el fraude y actitudes como las de estas “figurillas” que tanto daño han hecho en los sentimientos de los aficionados, a los que una vez más - y ahora no en la plaza - vuelven a defraudar.

Para terminar quería recordar una frase que todos hemos oído, para que cada uno recapacite: “el enemigo de la Fiesta no está fuera, está dentro”. Demos pues un grito a la esperanza: “Aficionados, defendamos nuestra Fiesta porque para eso estamos solos”.

lunes, marzo 28, 2011

TIEMPOS IDOS: LOS DOMECQ´S "DE BANDERA"

CUANDO EMBESTÍAN LOS DOMECQ

Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo, Año XVIII, nº 890, del 13 de julio de 1961

sábado, marzo 26, 2011

LECCIONES DE TOREO POR JOSÉ IGNACIO SÁNCHEZ

JOSÉ IGNACIO SÁNCHEZ
"En otras ocasiones ya he hablado de los toreros que parece que no existen por el simple hecho de que no aparecen en Internet o porque no existen vídeos de sus años de actividad taurina. Y uno de esos toreros es José Ignacio Sánchez, el diestro de Salamanca que se empezó a ganar al público de Madrid el día en que, aún de novillero, salió al ruedo venteño y se puso a torear al natural de una forma increíble y como el que no quiere la cosa. Luego de matador de toros volvió a mostrar lo que llevaba dentro y, como casi todos los toreros de Salamanca que apuntan maneras, se convirtió en la ilusión charra que ocupara el lugar de S.M. el Viti. No hay que decir que estas esperanzas no se han hecho realidad todavía, pero si alguien estuvo más cerca que ninguno de ello, ese fue José Ignacio. Solo una inoportuna lesión le apartó de ese camino y nos dejó a todos con la miel en los labios y con los naturales grabados en la memoria.

José Ignacio Sánchez se encontró de la noche a la mañana apartado de las ferias y de los carteles en los que se había ganado su sitio y cambio el ruedo por la escuela de Salamanca. Fue entonces cuando comenzó su labor docente para formar a nuevos toreros allá a la sombra de las encinas de su tierra. Buscando buscando he encontrado este vídeo donde el torero imparte una clase de cómo torear y cómo no torear, con una claridad, una sencillez y una verdad solo comparables con su forma de torear. Creo que lo que se ve y se oye en estas imágenes retrata a más de uno y, en algunos casos, solo con las explicaciones del maestro, podríamos poner nombre y apellidos a los trucos o trampas que describe, así como a la forma de hacer el toreo clásico.

El vídeo es para verlo, volverlo a ver, reflexionar sobre él y marcharse un tiempo de vacaciones esperando que venga nuevas tardes de toros.
Hasta pronto. "


Para ver el video de José Ignacio Sánchez pinchar en el siguente enlace :
http://torosgradaseis.blogspot.com/2011/03/la-leccion-de-un-torero.html

viernes, marzo 25, 2011

EL DEMÓCRATA Y LIBERAL JULIÁN LÓPEZ : ALIAS "EL JULI"

EL JULI:  "POR UNA CORRIDA MÁS LIBRE Y DEMOCRÁTICA"
"Si es que no le dejan a uno tranquilo; yo que andaba con el firme propósito de estarme un tiempo callado, pero parece que esto no es posible, al menos si sientes esto de los toros como algo tuyo. Pues hay que ver con lo que se nos despacha don Julián López, alias “El Juli”. El líder y mandón indiscutible de la torería que nos azota va y se nos descuelga con una petición, pretensión o reivindicación que no hay por donde cogerla. Al leerlo en Toro, Torero y Afición, me había pensado que el buen amigo Javier había perdido la cabeza, pero conociendo su forma de hacer desde hace tiempo, me extrañaba, y mucho. ¿Qué quiere don Julián? ¿Qué esto se convierta en un espectáculo abierto a la permanente improvisación y que nadie supiera con qué se iba a encontrar al entrar en la plaza? ¿Que todo el que vaya a los toros pueda decidir antes del toque de clarín si en lugar de unos toros bodegueros prefiere unos toros tobilleros? ¿Que el matador considerado del grupo A se marche a su casa vestido de luces y todo y que le sustituya un torero de los que cada vez que salen honran al traje de luces, a la fiesta y al espectador que paga? Creo que no, que las intenciones de don Julián López, así como la de muchos de sus compañeros de grupo dominante y de su “entorno”, es que les dejen hacer a ellos lo que les dé la real gana y que dispongan a su antojo de toros, compañeros de cartel, de los medios de comunicación irremediables aplaudidores y hasta del público que paga por verlo y que desgraciadamente a veces tiene boca y se queja de que le atropellen. ¿Quizás se pretende legalizar e institucionalizar el atropello al aficionado y el abordaje a su bolsillo?

Estamos ante uno de los líderes de la mayor degradación conocida en la historia de la fiesta de los toros, aunque habrá quien se eche las manos a la cabeza al leer esto, que seguirán coreando los “triunfos” de este torero y de todos sus compañeros, pero que cuando caigan en la cuenta de que les han engañado o que no han obtenido lo que esperaban, serán mucho más crueles que cualquiera de los que ahora no nos mostramos conformes con esta situación. Porque después de tanto tiempo convenciéndonos del momento taurino de privilegio que vivimos, cuando caigamos en la cuenta del fraude, el palo va a ser morrocotudo. Un día abriremos la puerta de casa y nos encontraremos a nuestro amor en los brazos del séptimo de caballería, con caballos, Rin Tin Tín, el cabo Rusty y al corneta tocando “a la carga”.

Creo que nunca tantos se unieron para conseguir un fin tan poco solidario, generoso y honesto con la fiesta como estas prendas que no paran de quejarse. Y ¿cuál es la queja primordial que no les deja vivir? Pues que nadie les entiende, son unos perpetuos incomprendidos y viven su divinidad sin que nadie se lo crea o lo que es peor, sin que nadie se entere. Pero ¿esto no les da qué pensar? ¿Tantos tontos, ineptos y ciegos que no quieren ver, puede haber en el mundo? A mi esto me recuerda al mal estudiante que llega a casa con las notas y con todo suspenso, hasta el recreo y no tiene otro argumento que el “es que el profesor me tiene manía”. A esto los buenos padres les contestaban que los maestros no tenían manía a nadie y que la mejor forma de arreglarlo era hincando los codos. Pero estos niños mal criados, consentidos, pagados de si mismos y encantados de haberse conocido tienen unos padres taurinos que no cesan de repetirles lo buenos que son, aunque no toquen un libro, que lo mejor es copiar en los exámenes, como ellos hacen y que tiene un mérito tremendo eso de copiar y que no te pillen, en lugar de sentarles de cara a la pared y hacerles copiar los diez mandamientos del toro, diez mandamientos que se cierran en dos, respetar y amar al toro por encima de todas las cosas y amar al toreo verdadero como a ti mismo.

El aficionado sí que pide y exige una corrida más libre y democrática. Libre en cuanto a que no esté controlada por esa oligarquía empresarial que actúa como sátrapas que acaban con cualquier asomo de verdad, afición y honestidad; y democrática que permita que los que echen la pata para adelante tengan las mismas oportunidades de verse anunciados en todas las ferias como los demás, aunque ridiculicen a las “figuras del toreo” en cuanto sale el toro y que ese toro encastado y de todas las sangres, mida el valor y la valía de los que se visten de luces. Y ahí sí que estaría de acuerdo con usted don Julián, pero si no, a otro perro con ese hueso."

jueves, marzo 24, 2011

La emoción de la suerte de varas

Lidia completa del toro "Topinero", de la ganadería de Mª Luisa Domínguez Pérez de Vargas, por Tomás Campuzano, en la Plaza de Toros de Sevilla, el 25 de abril de 1988. Al toro le tocaron la música en el tercio de varas ejecutada por FRANCISCO PACO MARTIN y se le dio la vuelta al ruedo, al torero se le concedió una oreja y dio la vuelta al ruedo en compañía del mayoral de la ganadería y el picador de turno.
Ver el video pinchando en el siguiente enlace http://vimeo.com/21434741

Lidia del toro "Clavel Blanco"de Mª Luisa Domínguez Pérez de Vargas, por López Chavez, en la corrida concurso de 2009 Plaza de Toros de Arles. Picador  JUAN LUIS RIVAS. Toro que resultó ganador.
Ver el video pinchando en el siguiente enlace  http://www.dailymotion.com/swf/xao4fy

Tercio de Varas de la Novillada de Raso del Portillo, Parentis en Born
Ver el video pinchando en el siguiente enlace  http://www.dailymotion.com/swf/x7cwdo

JULIO ROBLES Y EL TORO "JUANILLO" DE DON FELIPE DE BARTOLOME

¡Viva la fiesta!
JOAQUIN VIDAL
CULTURA03-06-1987 - h.

Bartolomé / Robles, Ortega Cano, Sánchez Puerto Toros de Felipe Bartolomé, terciados pero con trapío y casta; para el 2, de excepcional nobleza, se pidió la vuelta al ruedo. Julio Robles: estocada trasera caída (división y sale a saludar); pinchazo y estocada (oreja, petición de otra y dos clamorosas vueltas al ruedo).
Ortega Cano: pinchazo, media y rueda de peones (oreja); estocada (oreja). Sánchez Puerto: bajonazo descarado y bajonazo (palmas y pitos); gran estocada (vuelta por su cuenta). Ortega Cano y el mayoral de la ganadería salieron a hombros por la puerta grande. Plaza de Las Ventas, 2 de junio.191 corrida de feria.
Todos de acuerdo, de súbito, y todos contentos. A la tarde 191 de la feria, coincidieron por fin público, afición toros, toreros, y aquello fue un espectáculo memorable. Embestían con casta los toros, los toreros se superaban en la interpretación de su arte y la afición madrileña estallaba en júbilo. "¡Viva la fiestaaa.'", atronó la andanada, sí, la misma de las protestas en corridas de trapisonda, y el tendido siete, que cierra filas cuando surge el fraude, respondía al grito, ivivaaal, y olé los toreros buenos y los toros bravos.
No había ira, ni ganas de reventar el espectáculo, ni afán de protagonismo, ni nada de todos esos sambenitos que los taurinos quieren colgarle a la afición de Madrid para justificar sus atropellos. Había lo que de verdad es la afición de Madrid: un volcán de aplausos, de piropos, de alegría de vivir, cuando la lidia se produce en su más estricta y gloriosa autenticidad, en liza el toro serio y encastado, el diestro pundonoroso y valiente.
Allí estaba el toro de Madrid, que es, sencillamente, el toro de trapío, que hasta puede ser terciado, como los de ayer. Toro rematado, con las proporciones y la seriedad propias de sus años y del tipo característico de la ganadería, con la casta que es el atributo fundamental de su especie Luego será bravo o manso, boyante o complicado, como ayer, que hubo de todo. Pero si tiene trapío y casta, ahí hay toro, y la afición lo aplaude, y cuanto ocurra durante la lidia adquiere un mérito singular.
La divisa de Felipe Bartolomé alcanzó un gran éxito con estos toros, de los que fueron extraordinarios los
 dos primeros. El que abrió plaza era la representación más pura de la casta Santa Coloma: cárdeno de capa, terciado de lámina, engatillado de pitones, muy serio y tremendamente codicioso y noble. Julio Robles lo toreó sin complicarse la existencia: porque se le revolvió en un natural, no utilizó la izquierda; porque la embestida iba fuerte, se aliviaba con el pico.
El segundo era chico pero también era una máquina de embestir. Desde donde lo citara Ortega Cano, allá acudía, alegre, fijo al engaño, y lo perseguía engolosinado, hasta donde el torero lo quisiera llevar. Ortega Cano se esforzó en depurar su toreo,ligaba los pases, abrochaba las tandas cerrando en, torno el de pecho, acabó con unos ayudados por alto de filigrana. Todo lo hizo sin mácula y, efectivamente, la faena constituyó un compendio de perfección técnica; pero se quedó en los umbrales de la faena soñada, mientras el toro había sido de ensueño.
Más importante fue aún la faena de Ortega Cano al quinto, un toro complicado. Desbordante de valor y torería, Ortega Cano construyó un muleteo de altas calidades, y toreó ceñidísimo, vibrante, ahora inspirado de verdad, porque no hacía ostentación de los artificios del arte sino que toreaba para él mismo, gozándose del poderío y del riesgo que ponía a contribución para dominar al toro.
La tarde ya era entonces un clamor y venía de antes, de la competencia que entablaron en quites Julio Robles y Ortega Cano.
En el cuarto se midieron por chicuelinas los dos: suaves y de manos bajas Ortega, emocionantes las de Robles, tomando al toro de muy largo.
Arrollador Robles De ahí en adelante la actuación de Robles fue arrolladora: empezó la faena de muleta con un afarolado y derechazos de rodillas, y el público siguió prácticamente en pie todo lo demás, lo redondos largos, ligados y mandones, los naturales, los de pecho. El toro iba y venía sometido al mando de aquella muleta poderosa y aún más al arrojo impresionante del diestro, que
confía los pases, sin importarle el roce de los pitones en los alamares. Aquello fue el delirio.
Y aún hubo otro estilo de toreo hondo, purísimo, en Sánchez Puerto, que vivió el drama profundo de la imposibilidad de triunfar cuando un triunfo era ayer su vida. Dibujó la verónica clásica y la modalidad del delantal, instrumentó medias verónicas belmontinas y, con la muleta, cargó la suerte sin una sola concesión ni al alivio ni a la galería. Pero los toros se le aplomaban, unas veces no embestían, otras se le paraban a mitad del pase. Sánchez Puerto aún consiguió redondos y naturales, trincherazos y ayudados a dos manos; y cuando en el sexto ya el toro se negó rotundamente a embestir, lo provocó
metido entre los pitones, jugándose a la última carta de la cornada el derecho a ser torero mañana también y siempre. A hombros levantaron a Ortega Cano, y al mayoral, y el público no se cansaba de aplaudir, ni quería irse de allí, nunca. Y el gnito "¡Viva la fiesta!" volvía a rubricar el júbilo de una tarde memorable donde toros, toreros, público, por fin, estuvieron todos de acuerdo.

Ver Video del cuarto toro  de nombre "juanillo" a quien Julio Robles hizo formidable faena

lunes, marzo 21, 2011

RAFAEL GOMEZ ORTEGA " EL DIVINO CALVO"


EL DIVINO CALVO


Era aún un tierno rapazuelo el siglo XX, aquella tarde en que alternando Rafael el Gallo con Vicente Pastor, había cosechado el primero de ellos una de esas faenas en que la suerte de que más uso hizo fue la de la “espantá”. El público de Madrid, haciendo gala de esa frenopática sutileza que de siempre le ha caracterizado, lo quiso devorar. Imáginese el centón de donaires que podían salir de aquellas fauces abigotadas, previo paso por el magín cubierto de hongos y canotiers de la época. El “zordao romano”, que fue como el ingenio sevillano motejó a Vicente Pastor, se acercó a Rafael con objeto de consolarle haciendo causa común con él, diciéndole “Hay que ver, Rafael cómo está el público esta tarde“. A lo que el inmarcesible artista andaluz contestó: “Para ti, estupendo. Te los he dejado a todos roncos“.
Genial.
Y es que ese es el epíteto que de siempre acompañó a Rafael. El de genial. Juan Belmonte acertó de pleno al observar que se torea como se es. Y Rafael, dado que era genial, toreaba genial. Él mismo lo decía al justificar una de sus más que constantes tardes de penumbra, “los toreros estamos unas veces genial, y otras menos genial“. Los toreros.
Y es que Rafael tenía muy claro su concepto del Toreo. Hay quien se empeña, con un obstinado afán pedagógico, en pretender crear compartimentos estanco. En ubicar con un punzón en el pecho, como si de una colección de mariposas se tratara, a cada torero dentro de una corriente. Como si los toreros, y más aún los que tienen el don natural del Arte, no pudieran ser permeables a distintas pautas que engrandezcan su patrimonio conceptual. Rafael el Gallo desarrolló su carrera taurina en distintas épocas, y si bien es cierto que guardó soberano respeto por los matices aprendidos de su padre, el señor Fernando, en aquella huerta del Lavadero de la sevillana localidad de Gelves, no es menos cierto que en su sangre fluía también la flema de una raza insumisa por definición, e inadaptada por aspiración. De la señá Gabriela lució el distintivo de una gitanería de cuño aristocrático con el anarquizante perfume de aquel ascendiente que fue Manuel Díaz “Lavi”. Un torero capaz de sostener encendidas conversaciones con los toros. Y es que el señuelo gitano, abomina de las escuelas. De este modo, Rafael se sostuvo durante muchos años gracias a ese preclaro concepto que ocultaba la pirotecnia de lo inesperado. Consciente del caudal heredado, no por ello dejó de innovar, de transitar nuevas vías a través de la creación de inéditas suertes tamizadas todas ellas por el sutil secreto en que reposa el toreo eterno. Porque Rafael siempre hizo gala de una cachaza apuntalada por un temple de vocación perenne. Jamás fue brusco con los toros, ni pretendió dirimir diferencias a base de tosquedades como sus coetáneos Bombita y Machaquito. Él jamás incurrió en esfuerzos banales, si de llevar la contraria a un toro se trataba. De ahí que se le designara como un torero anticombativo. Al toro que le observaba química en la mirada no trataba de disuadirle, ni con la donosura del cuidado paño de su muleta, ni con el esforzado afán de un trabajo que él evaluaba de infructuoso.
No obstante, esto no significaba que tuviera bajas las defensas de su orgullo. Con ocasión de los consejos que le dispensaba su hermano menor, Joselito, instándole a retirarse por considerar que deambulaba por la delgadísima línea que separa lo gallardo de lo grotesco, Rafael, le espetó: “¡Pero qué dices, mamarracho. Has de saber que yo soy mucho mejor torero que tú“. A Joselito. Ahí es nada. Ni que decir tiene que esa temporada rayó a una altura inimaginable.
Rafael fue un torero a contracorriente. Un hombre que, desde la dúctil peana de su bonhomía, rechazó de forma silente y elegante los postulados concluyentes de una ortodoxia con hedor a rancio. Un torero que en la pira sacrificial se ofrendaba a sí mismo como víctima propiciatoria al dios de la imaginación. El artista consciente de su obra, cuidada desde el prisma que le instaba a buscar nuevas vías de expresión.
Le llamaron el Divino Calvo, pues en su despejada mente bullía un mundo en permanente estado de creación. Sólo su respeto por la liturgia entronca con Lagartijo y con Guerrita, de quienes se aparta conceptualmente para seguir engrandeciendo el Arte del Toreo.
Se distancia de tal modo de ellos, que se constituye en uno de los profetas de Belmonte. Es curioso que este sea un dato en el que muy pocos “doctores” taurinos ha reparado. Sólo Hemingway acertó a consignarlo por escrito, “del mismo modo que Belmonte es el padre del Toreo moderno, Rafael el Gallo es su abuelo“. Y considero esta afirmación de una certeza incuestionable. Que Antonio Montes, o el Espartero, comenzaran a pisar los terrenos en que edificó Belmonte su herejía, no es suficiente aval como para otorgarles la exclusiva de tener al trianero por epígono. Juan no sólo descubrió un sitio, también abundó en un modo. En una manera. Y esa manera la venía cultivando años atrás Rafael el Gallo. Gaona reconoció que cuando vino a España, mucho antes de que Belmonte tomara la alternativa, en quien se fijaba era en el Gallo, “que por entonces era el que sabía torear“.
Y es que, parece pretender germinar una nueva corriente con afán inversor en el dogma de un Rafael el Gallo anquilosado en la tauromaquia denominada clásica. Pues sepan que faltan a la verdad. El Divino Calvo no fue un torero antiguo. Ya Pepe Alameda lo tildó de heterodoxo sin asomo de violencia. Y ahí dio en la clave, porque Rafael fue un heterodoxo. No olvidemos que en todo heterodoxo late el germen de una nueva ortodoxia. La ortodoxia que llegó a la pila bautismal en brazos de Rafael. Hay una fotografía ilustrativa de la modernidad de el Gallo. Se trata de una imagen en la que aparece el sin par torero instrumentando un natural a un berrendo de Concha y Sierra en la plaza de toros de Pamplona. Resulta de una contemporaneidad impresionante.
Rafael se apartó, como ya he señalado de Lagartijo, de Guerrita y del más ilustre heredero de estos dos matadores, como fue su hermano Joselito de quien dijo: “¿Mi hermano José?. Aquello fue un gigante con una casta torera que no le cabía en el cuerpo. ¡Demasiada casta para poder torear bien!. Porque como era su obsesión dominar y tenía tan enorme poderío, a los cuatro pases ya estaban rotos sus toros. Yo le replicaba siempre, José tú tienes la culpa, porque para torear bien hay que acariciar“.
Así pues, si pretendemos reivindicar la figura del Divino Calvo, hagámoslo con conocimiento de causa.
A todo lo apuntado no me resta sino añadir que, naturalmente que Curro Romero y Rafael de Paula son consecuencia de Rafael el Gallo. Como todos los pocos toreros geniales que después de él han pisado el ruedo de una plaza de toros.
Francisco Callejo

¿¿¿¿Tauromaquia añeja ????


SERRUCHO EN EL PRIEGO DE CÒRDOBA

No es de nuestro agrado pero es NECESARIO enlazarlos con algo tan denigrante como son las imágenes del DESMOCHE de un "TORO" de "LIDIA" , pero es la única manera de avanzar en nuestra lucha contra en CRIMEN ORGANIZADO, que vive del dinero de los AFICIONADOS pero a costas de incurrir en un TIPO PENAL, denominado ESTAFA, regulado en el Código Penal Español y los de América sin lugar a duda.

http://malakaespa.blogspot.com/2011/03/de-serrucho-y-desverguenza.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+MalakaTaurina+%28MALAKA+TAURINA%29

http://veterinariostaurinos.blogspot.com/

EL GRAN CESAR GIRÓN DÍAZ

Cesar Girón, con un toro de Pablo Romero que pesó 398 kilos en canal, lidiado en la plaza de Pamplona

Fuente:Semanario gráfico de los toros El Ruedo, Año XII, nº581 del 11 de agosto de 1955

domingo, marzo 20, 2011

EL TOREO DE SIEMPRE


 
El primer gráfico representa al natural de siempre, el segundo al invento actual.
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Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo. Año 1955

sábado, marzo 19, 2011

SUERTE DE VARAS EN LA ANTIGUA PLAZA DE ACHO

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18/11/1962 CORTE DE COLETA DE ANTONIO ORDOÑEZ EN ACHO



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Fuente: Revista taurina independiente Acho,nº128, noviembre de 1962

PEÑA TAURINA TENDIDO 10



Hace exáctamente un año y días, nuestros amigos de la Peña Taurina del Tendido 10 de la Bicentenaria Plaza de Acho, tuvieron la excelente idea de ampliar su espectro de defensa de la Fiesta de los Toros, a través de la creación de su blog achotendido10.blogspot.com.
Hoy día podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la excelente idea de Sergio Tapia Helfer, y Rolando Tapia Tapia, rindió sus frutos cumpliendo una función pedagógica al trasmitir los valores taurinos de siempre y rechazar todo lo que sea fraude o sinónimo del mismo. Dicha labor los ha convertido en uno de los blogs de obligada consulta en el Perú y en España, país en el que cuentan además con el reconocimiento y apoyo de Afición Integrista que sólo tiene como fín común la DEFENSA e INTEGRIDAD de la FIESTA de los TOROS.

Saludos, amigos de la PT10, no cejar en la lucha, que en este nuestro blog encontraran al aliado incondicional, en la búsqueda de esos objetivos.

POCHO PACCINI BUSTOS

viernes, marzo 18, 2011

1965, GESTO DE S.M. "EL VITI"



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Fuente: Revista taurina Fiesta Española, Año III, nº182, del 15 de diciembre de 1964.

jueves, marzo 17, 2011

MANOLETE ¡¡¡¡¡¡"ESO AYER"¡¡¡¡¡

Extracto de la entrevista realizada por el Maestro Alfonso Navalón a don Felipe de Pablo Romero "el señor de los cuatro cuarteles", y que aparece en su obra cumbre: "Viaje a los Toros del Sol"

Fuente: Viaje a los toros del Sol, de Alfonso Navalón Grande. Alianza Editorial. Primera Edición. Madrid, Año 2005, pp.237-239.

EL JULI: "MANDON RAMPLON"

Sí hay algo que nadie puede negar en la temporada 2010, es la trayectoria repleta de triunfos de Julián López “El Juli”, en unos sitios certificados con orejas aclamadas por la masa poseída por la locura y en otros hurtados, como si de un roba gallinas se tratara, por los ocupantes del palco.
Triunfos aclamados por esa masa furibunda, por la prensa especializada en cantar triunfos sin decir nada sustancial y reconocidos por empresarios y ganaderos. No hay ciudad en fiestas donde no acuda el madrileño, donde no provoque la locura, como si de una Marta Sánchez rejuvenecida se tratara, en medio de la tropa en el Golfo.

Pero siempre existe un pero, EL JULI no acaba de convencer a un grupito de“amargaos”, que no saben o no quieren dejarse enamorar con sus excelsas cualidades de profesional del torero. Hay incluso quien opina que este reconocimiento se le niega simple y llanamenteporque no cae bien, porque estos caballeros padecen de manía persecutoria y hacen de El Juli el centro de sus iras, sus frustraciones familiares, laborales o por-que su equipo sigue sin ganar un año más. Todo puede ser, habría que estudiareste fenómeno con más detenimiento.

Lo que ocurre es que quizás pueda haber una alteración en la escala de valores de la tauromaquia pasada, esa cosa vetusta que algunos se empeñan en mantener viva y la moderna, en la que se aprecia mucho más el que un torero puntúe en todas la plazas, aunque sea sacando un empate ramplón, pero que al  la temporada le haga enseñorearse en la clasificación de orejas, patas, asaduras y criadillas en salsa de soja. Por esta reglade tres, el torero madrileño, de un pueblo de Madrid, pasará a los anales de la historia del arte junto a aquellos que también encabezaron las listas de número de películas, de recaudación o de discos vendidos.Yo no le voy a negar los triunfos estadísticos a El Juli, pero si me gustarían dos cosas: que sus súbditos taurinos entendieran la posición de esos “amargaos” y que me pudieran dar una explicación lo suficientemente convincente que me empujara a abrazar su fe. Estoy seguro que habrá alguien que me descubra el porqué de esta trayectoria que arrolla en la temporada española. Yo, de todas formas,me voy a adelantar y a expresar mis porqués, que no sé si coincidirán con los de esos “amargaos”. Imagino que no porque hasta el momento vivo feliz con mi familia, mis amistades y hasta puedo celebrarlas alegrías que últimamente me da mi equipo. A mí me encantaría que “El Juli me enamorara”. Menudo chollo, cada semana un alegrón de grandes magnitudes. Pero es ponerme a verle torear y seme cae el alma a los pies. Con el capote nunca le he considerado un maestro, por ser un torero que dejó de lado las suertes fundamentales,  verónica y media verónica, a favor de los quites en los que el capote parecía mas un “ala delta” que un instrumento apto para la lidia con el poder a un animal para prepararlo para la muerte. Tampoco ha sido El Juli un excelso lidiador, es más, en ocasiones parece un mero espectador que pasa como puede esos infumables trámites que preceden a la faena de muleta, de las que algunas, además de eternas, resultan pesadas y sin cualquier atisbo de arte.
Empezamos el año 2010 en Sevilla. Allí se nos dijo que había dado una auténtica clase de torería, profesionalidad y no sé cuántas cosas más. Y todo lo que pudimos comprobar es cómo se pasaba de lejos a un “torillo”, que seguía la muleta como un cordero. Mucho pase, casi siempre embarcando al toro con el pico de la muleta, que viaja cómodamente entre losdos pitones, como si fuera sentado en el butacón del testuz del animal, para acabar abandonándolo allá en las lejanías,mientras el matador se retorcía y alargaba el brazo de forma poco decorosa. En el mejor de los casos se recolocaba con un horrible y exagerado paso atrás, sin ninguna naturalidad, como si estuviera realizando un esfuerzo titánico, más propio del forzudo de un circo que de un torero. Habrá quien me diga que el esfuerzo que exige el enfrentarse a untoro es máximo, estoy de acuerdo, pero al torero no se le debe notar, el torero es un artista, no un minero de León.
Esta misma faena la repitió en Madrid, pero como la gente le tiene manía y el presidente es un sieso, pues no se reconoció el mérito que su toreo tenía. En Madrid nos regaló una faena como si fuera un buen taco de fotocopias,igual que si nos hubiera enjaretado eltemario de una oposición a juez, largo,espeso, soporífero y pareciéndonos todolo mismo. Y esto mismo se ha ido repitiendo en numerosos lugares, venga orejas yorejas y quien no se las da es un malaje. Pero es que Julián no se da cuenta de que ya cansa, aburre y hasta cabrea. Y no es que haya una panda que ya vaya“amargá” a la plaza, es que sale “amar-gá” de ella.
También ha habido toreros que tapaban cualquier defecto con la espada, peroes precisamente la suerte suprema la máxima expresión de lo que es su torero, un compendio de trucos y triquiñuelas efectistas, que distan mucho decorrecta ejecución de las suertes.Se haespecializado y ha perfeccionado el famoso “julipié” (término acuñado porJoaquín Monfil hace años).  Esa es la mayor aportación de El Juli a la fiesta,
lo cual no es gran cosa y mejor que pronto cayera en el olvido...
De todas formas estoy convencidoque mañana o pasado volveremos a tener noticias de los triunfos, que no éxitos, de Julián López “El Juli”, volveremos a oír que se le han robado orejas en no sé qué plaza, pero volveremos a ver cómo el aficionado “amargao” sigue sin entender el por qué de todo esto. Quizás, aunque
fuera por un minuto, alguien podría plantearse la causa de este desencuentro,aunque también podría decir que ¿paqué? Para unos una forma demasiado ramplona de mandar en el toreo, paraotros una injusticia  continua que no llegan a entender. Pues allá ellos.
Enrique Martín
Aficionado de Madrid
Publicado en
torosgradaseis.blogspot.com

lunes, marzo 14, 2011

FRANCISCO SEVILLA " Troni"

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Fuente: Semanario gráficode los toros El Ruedo, Año XIII, Nº 655 del 10 de enero de 1957

LA FALTA DE OFICIO

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Fuente: Semanario gráficode los toros El Ruedo, Año XIII, Nº 655 del 10 de enero de 1957

"MINUTO" :Precursor del "Toreo Moderno"

Antonio Diaz Cañabate, resalta la ecuanimidad del crítico taurino José Sánchez de Neira, a propósito del toreo de Enrique Vargas "Minuto", a quien cataloga el precursor  e  inventor del toreo moderno, es decir tremendista.

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Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo, Año XIII, nº 658, del 31 de enero de 1957

domingo, marzo 13, 2011

GAONA -JOSELITO; JOSELITO -GAONA

La competencia en el toreo (año 1916)

 














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Fuente: Gaona - Joselito; por  Don Justo, Imprenta de Arahuetes y Villoria, Calle de Luis Vélez de Guevara, Madrid 1916.