EL EJE DE LA LIDIA

EL EJE DE LA LIDIA
"Normalmente, el primer puyazo lo toman bien los toros, y si ése fuera el único del tercio, todos parecerían bravos. En el segundo ya empiezan a dar síntomas de su categoría de bravura. Y es en el tercero donde se define de verdad si el toro es bravo o no. En el tercer puyazo casi todos los toros cantan la gallina, se suele decir". JOAQUÍN VIDAL : "El Toreo es Grandeza". Foto: "Jardinero" de la Ganadería los Maños, primera de cuatro entradas al caballo. Corrida Concurso VIC FEZENSAC 2017. Foto : Pocho Paccini Bustos.

domingo, abril 22, 2018

"EL PASE DE LA ALEVOSÍA" (ALFONSO NAVALÓN)

"...la gran verdad del derechazo o el natural consiste en "dejarse ver" y esto hay que hacerlo citando con holgura, cuanto más lejos mayor mérito. Entonces, cuando el toro se arranca limpio, hay que adelantar la muleta y "traerlo". Esos dos metros que separan al toro de las piernas del torero hay que "recorrerlos" con mando cabal y con riesgo constante, porque al adelantar la pierna contraria quedan las ingles a merced del pitón. Y entonces surge la entrega grandiosa del valor al servicio del arte."
  "EL PASE DE LA ALEVOSÍA"
"Ahí tenéis dos derechazos de un principiante. Uno bueno y otro malo. Uno siguiendo las normas del bien torear, y otro, atropellándolas para degenerar en una antiestética ventaja. 
Los principiantes copian a los toreros famosos. Hay ahora muy poco donde copiar lo bueno. En cambio, hay muchas figuras del toreo que torean rematadamente mal. Porque ponerse de perfil, dejar la pierna contraria atrasada y meter el pico de la muleta no puede llamarse torear. Eso es torear a medias. Abusar de la trampa por falta de vergüenza artística para afrontar el riesgo puede admitirse en una tarde de desgana, pero jamás como norma cotidiana en la carrera de un torero.
Ese derechazo visto de espalda podría firmarlo cualquier matador de ahora. Lo hemos visto reproducido hasta la saciedad en las informaciones gráficas de todas las ferias desde hace más de diez años. Es el pase de la “visagra desarticulada”, de las piernas rígidas. Es el pase de coger los toros cerca y llevarlos lejos. ¡Hay que ver la tinta que se lleva derramada sobre esto de "llevar los toros lejos”¡ ¡Hay que ver lo que se han cantado los "pases largos"¡ ¡Hay que ver cómo hemos picado en el anzuelo…¡ 
Porque lo importante no es "llevar los toros", ¡sino "traerlos"! Por mucho mérito que quieran concederle a "llevarlos" lejos, no debemos olvidar que cuando un torero se coloca cerca y está sin "adelantar" la muleta acaba de robarle al pase la parte más difícil y más meritoria. Porque la gran verdad del derechazo o el natural consiste en "dejarse ver" y esto hay que hacerlo citando con holgura, cuanto más lejos mayor mérito. Entonces, cuando el toro se arranca limpio, hay que adelantar la muleta y "traerlo". Esos dos metros que separan al toro de las piernas del torero hay que "recorrerlos" con mando cabal y con riesgo constante, porque al adelantar la pierna contraria quedan las ingles a merced del pitón. Y entonces surge la entrega grandiosa del valor al servicio del arte. 
Desde el momento que se pone la cadera casi en la pala y sale el "arvo" del brazo (prolongado por el pico de la muleta oblicua) a recoger la embestida, el pase, por muy largo que sea, será sólo un medio pase al que deliberadamente se le ha escamoteado todo el peligro de aguantar y someter al toro cuando el diestro le enseña el medio pechó en vez de la cadera. 
Yo no dudo en calificar el derechazo perfilero como el "pase de la alevosía", porque la alevosía es una agravante (¡vaya "perra jurídica" que he cogido últimamente!) en la que el delincuente trata de asegurar la agresión eludiendo toda posible defensa del agredido. Cuando el torero cita desde la pala del pitón o desde la tabla del cuello, me recuerda al individuo que se esconde detrás de una puerta para apuñalar a su víctima. Porque eso es el "pase perfilero": una puñalada alevosa a la verdad monda y lironda de dar el pecho y respetar las distancias. El torero perfilero se esconde "detrás del viaje" quedando fuera de la jurisdicción agresiva del toro. 
Ya dije que estos dos pases pertenecen a un principiante. No voy a ocultar el nombre porque junto a la censura vendía el elogio: Andrés Duque, químico metalúrgico en ciernes, que deja los libros para vestirse de luces. Estas dos fotografías corresponden a su segunda novillada vestido de luces en la Plaza de Bilbao. Andrés Duque, aprendiz de figura, aparece en una copiando a las figuras taquilleras, es decir, dando el "pase de la alevosía", pero en la otra está toreando: al menos lo intenta. En ese otro derechazo de la foto pequeña, el muchacho apunta el toreo verdadero. El novillo se arrancó fuerte y lo lleva toreado en el centro de la muleta y además hay clasicismo en la figura. Hay armonía de piernas con la derecha adelantada y el talón izquierdo levemente levantado. Es un derechazo que para firmarlo un gran torero sólo le falta estar un poco más de frente, pero por algo se empieza. 
Me complace recoger estos dos momentos de un soñador del toreo. Porque ahí, a dos pasos, está él Año Nuevo. Tiempo de rectificar. Fecha para tratar todos de ser un poco mejores. 
A nosotros nos gustaría escribir bien de los toreros muchas veces, pero nos tienen que dar motivos. No venimos a la Fiesta para quitarles el pan a los valientes, pero tampoco para jalear las faenas basadas en el ventajismo. Desde "Cara y Cruz" felicito fraternalmente a todos los hombres que se visten de luces. Agradezco estas tarjetas que llegan a la Redacción y deseo para todos un 1965 lleno de prosperidad. Pero los cronistas tenemos el deber de servir a la Fiesta y al público por encima de todo, a la pureza del arte de torear. Y como cronista estaré en desacuerdo con todos los que vengan a los ruedos practicando el "pase de la alevosía.”                                                                                   
                                                                                                                                                           Alfonso NAVALÓN
Fuente: Semanario gráfico de los toros El Ruedo. Nº 1071. Madrid, 29 diciembre 1964. AÑO XXI.

domingo, abril 15, 2018

La Ruta de la Tartanilla: 10-04-2018

Impostergable una semana más  con las reflexiones del maestro de maestros Pedro Garcia Macias, la pildora de Enrique Martín Muñoz, nos tomamos un café con Domingo Fernández Málaga (Costillares) y la coherencia e integridad  de  Juan Hernández Sánchez (Toni) 
La Ruta de la Tartanilla: 03-04-2018
                                        

viernes, abril 13, 2018

A 16 AÑOS DE LA PARTIDA DEL HOMBRE QUE ESCRIBIÓ LOS TOROS

“Sus lectores lo hemos sabido siempre: la figura de Joaquín Vidal trascendía el mundo taurino para adentrarse en el terreno de la creación literaria. La legión de seguidores, muchos de ellos ajenos a la Fiesta, que tenían sus escritos así lo atestigua. Una riqueza expresiva deslumbrante, el uso de la ironía, el manejo de un vocabulario a la vez ajeno e inventado son las características de la maestría y versatilidad de la obra de Joaquín Vidal.” *

LA CRÍTICA A LA INTEMPERIE
Ahora que el periodismo es sólo el edulcorado sinónimo con que se emboza el lenocinio, y sus perpetradores los engolados golfantes que no salen de casa sin un título sobre el que poder erigir su mediocridad, es cuando más echo de menos a esos narradores residuales para los que las reuniones de sociedad son sólo el proscenio de una mentira sin Literatura.
Ahora que tanto se nos aturde con premios, conferencias, tertulias, asambleas, concilios, congresos, corporaciones y hermandades, más necesaria se me hace la cansada prosa del descreído, del proscrito, del bendito maldito que se mea en las puertas de las academias.
Vivimos instalados en un bucle fecal donde los abrazos suenan a palmatoria y cada mano abierta sobre una espalda esconde la ausencia por donde repta la sombra de un cuchillo. Plácemes y parabienes son sólo la impedida expresión de una doblez por donde el individuo invierte el escaso rédito de una dignidad ulcerada. Esos conciliábulos sociales en los que el petardeo más veleidoso y superficial se achampaña para sonreír ante la castrada cámara de un becario, son el más evidente trasunto de la cochambre que cuelga de un tendedero.
Y en esto es perito el Toro.
Me sumerjo entonces en las hemerotecas al calor de una prosa encendida, al arrimo de un estilete lúcido, al amparo de una literatura oxigenada. Y allí emerge, inevitablemente, el nicotinado esbozo de Joaquín Vidal.
Si la experiencia ha terminado por confirmarme la miserable condición del ser humano, llevarla al ámbito taurino es elevar esa miserabilidad a la enésima potencia. El Toro vive asfixiado por unos alrededores donde hieden los siete pecados capitales, donde la bondad es la desprotegida excepción sobre la que trepa el orgiástico y bastardeado indecoro de la más baja canalla, donde hasta el olor a podrido lograría disimular la putrefacta atmósfera en que se dirime esta enfangada mentira.
Para poner de relieve esta evidencia, Joaquín Vidal nos ofrecía el sagaz prisma de un observador al que la narración se le acodaba en el tintero. Tras su feroz aspecto de registrador de la propiedad, la pluma se le deslizaba con la acrobática limpieza de quien pasa a limpio un milagro. Sus ojos, atrincherados tras el ópalo vitral de unas gafas de pasta alcanzaban a ver hasta el tuétano de las intrahistorias de alpargatazo y coñac, de clavelón y zurrapa, de gloria y bosta.
En él el costumbrismo era sólo la pátina sobre la que desplegaba un dominio de la sintaxis que coqueteaba con la poesía más bohemia.
A sus detractores, fundamentalmente tarados de prosa y agudeza así como ahítos de podredumbre y envidia, se les abrían las carnes viendo con cuánto ingenio, desembarazo y sagacidad Vidal pasaba revista a la plana mayor del tenderete. Es entonces cuando le acusan de ignorante y profano. Cargan contra él su acrimonia y su enojo. Y no sólo los cagatintas lampantes al estilo Arévalo, Menguado y demás postulantes. También promotores de Dios sabe qué, eructaban contra él su gangoseado acento.
Pero él nunca puso precio de salida a su artículo. Vivía su afición desde la higiene de un tendido que le suministraba su periódico y que no se preocupó jamás de pordiosear. Nunca se mezcló con la marranalla que enturbia el zigzagueo de la tinta, limitándose a erigir su pose de profesor de reválida para dar fe de lo que es en esencia una tarde de toros. A él le debemos la más perfecta semblanza de los Toros en su final de siglo. Ese espejo que su talento ponía enfrente del negocio para hacer patentes las taras de un colectivo que ha terminado llevándonos al espigón en el que hoy hacemos equilibrio.
Le recuerdo al raso, espectral y categórico, levantar acta de un festejo anegado y gris donde lo más torero era su imagen inquisitorial y zumbona parapetándose de una cólera de nubes entre un chubasquero inveterado y un paraguas redentor.
Tras una impresión como esa, lo único que deseaba al día siguiente era llevarme su crónica a la boca como un pan lustroso y vivífico.
                                                                                                              Francisco Callejo
Fuente:http://lacharpadelazabache.com/2011/11/27/la-critica-a-la-intemperie/comment-page-1/#comment-11774

martes, abril 10, 2018

LA VERÓNICA LITERARIA


Clarines, negro zahino sobre el albero, 
Trotar, aplausos, derrote, olor a quemado. Mi 
hora, mi momento. ¡TORO EH¡, mi corazón, 
más rápido que su zancada,bufa, me queda corto, 
MIEDO. Vuelvo a la cara, blanco, le cito
¡VENTE!, la pata "p'alante", como decía 
mi abuelo. Le tiro los vuelos, quieto,
 por mi madre, quieto, por mi hermana,
quieto, por mi hambre y sobre todo, 
por mi MIEDO. Pasa, OLÉ, y vuelve, 
y quieto y miedo.  
                                                                                         Autor: Francesc del Castillo

Micro relato ganador del concurso realizado por Tendido de Sol, programa radial de la emisora Onda Diamante 98.4 FM, que dirige nuestro amigo Enrique Martín Muñoz, con la inmejorable colaboración de Gloria Cantero Martínez, Sergio Gonzalez, José María Pérez Marín y David Cajigas.
 
Programa, que en esta oportunidad tuvo como invitado al matador de TOROS Gregorio Tebar Pérez ("El Inclusero", opositor a cátedra en términos de don Joaquín Vidal Vizcarro), con quien Enrique Martín Muñoz da un repaso a los conceptos fundamentales del toreo de siempre, al cual el taurineo  imperante, ha sacado de tipo, para decantarse por un "toreo" sin TORO, eso sí, monótono, vulgar y ayuno de emoción. 
Motivo por el cual recomendamos altamente su escucha, a través del siguiente enlace: 
 Gregorio Tebar " El Inclusero", toreando en la Plaza de Acho, año 1992.
* La foto de la cabecera, pertenece a Antonio Ordoñez, dando una Verónica rodilla en tierra, a un toro de Carlos Urquijo, en la Feria de Abril de Sevilla del año 1969. (Fuente : El Ruedo, Año XXVI. Madrid, 22 de abril de 1969. — Nº 1296).

martes, abril 03, 2018

DIEGO PUERTA, VALOR ESPARTANO ANTE MIURAS: FERIA DE ABRIL DE 1960

"Diego Puerta(...),después de haber sido volteado aparatosamente,con impresión de cornada mortal, dos veces por un toro de 593 Kg, que llevaba en los cuernos sangre de dos caballos, se volteó sobre el morrillo y lo mató de extraordinario volapié"
                                                    Sevilla : Día 30 de abril de 1,960.
Cartel: Curro Girón, Diego Puerta, Antonio Cobos y Ángel Peralta.
Toro "Escobero" de Miura, de 593 kilos  
"Cuando salimos de la Plaza de la Maestranza tras la cuarta de Feria, sólo había un nombre en los labios: Puerta. Diego o Diegüito Puerta. Hemos dicho en los labios; mejor se diría en las gargantas, pero hecho un nudo de emoción. Había toreado fuera de serio, y sobro todo habia tenido un gesto, que le llevó a la enfermería donde don Antonio Leal y su equipo le recibió, aplaudiéndole y tirándole el sombrero a los pies, mientras  "Angelete" daba la vuelta al ruedo, temblorosa su enorme humanidad de emoción, con la oreja del triunfo en la mano y de los tendidos caía la catarata de la ovación interminable (...)
Diego Puerta, pequeño, débil, con muchas cicatrices en el cuerpo, después de haber sido volteado aparatosamente, con impresión de cornada mortal, dos veces por un toro de 593 Kg, que llevaba en los cuernos sangre de dos caballos, se volteó sobre el morrillo y lo mató de extraordinario volapié, siendo herido por el asta izquierda en el cuello por donde pasa la yugular. El toro cayó hacia la derecha y Puerta hacia la izquierda. Pero Dios veló este gesto de valor, y el torero, terriblemente castigado, volvió a la plaza a bregar hasta el último instante, junto a sus compañeros.
Con el gesto culminó la faena. Pero la faena había tenido lugar, larga y completa, para un toro que, como Miura, aprendía a cada pase y cada vez se resistía más a pasar. Con la derecha y con la izquierda, Diego lo hizo pasar, quieto y pinturero. Y por ambos lados acabó siendo cogido por un toro que, entre otras cosas, habla dejado sobre la arena a un caballo.
                        Angel Peralta clavando banderillas a un toro de Sánchez Cobaleda, en puntas y acometiendo como un rayo
Fuente: Parte de la crónica de Don Celes, en la Revista El Ruedo. Año XVII - Madrid, 5 de mayo de 1960 - Nº 828

"En la enfermería el personal médico, admirado del valor de Diego Puerta, lo recibió con una ovación.
“Hace tres horas que terminó esta corrida de otros tiempos. Aún estoy vibrando de una emoción que si era desconocida por la mayoría de los espectadores que la sintieron en la plaza, para mí era un reverdecer de la que sentí en mi juventud cuando había toros de 600 kilos fieros y poderosos, y toreros valientes como Diego Puerta, que no se impresionaban ante el poderío y la fiereza”.
Fuente: En ABC, lo escribió Antonio Díaz Cañabate.

                                             Algunos videos del gran Diego valor
 

miércoles, marzo 28, 2018

TOROS VIC FEZENSAC 2018

La imagen, un Toro Valdellán, el número 25, que se disputará durante la corrida concurso del sábado 19 de mayo.

Vic-Fezensac presentó así su feria de Pentecostés con 10 ganaderías, 12 matadores y 2 novilleros.

Una hermosa feria, donde notamos sobre todo la gran expectativa que pueden generar las corridas Toristas. Un soplo de aire fresco, mientras en las corridas de toros de las estrellas, hemos estado viendo los repetidos cárteles durante casi 20 años, a excepción de la aparición de los toreros como Roca Rey y Ginés Marín que lograron ingresar en este circuito ultra cerrado.

Vic 2018 con ganaderías que han tenido éxito en las arenas del suroeste en las últimas temporadas. Especialmente en Vic y novilladas en Parentis-en-Born: Los Maños, Valdellán, Raso de Portillo. La ganadería de Los Maños, que estará representada por cuatro toros, ha sido galardonada dos veces con el mejor toro de la feria de Vic en 2016 y 2017. Por no hablar de la Pedraza de Yeltes, que tiene una calificación muy alta en la región.

A esto se agrega una variada corrida concurso con nombres conocidos y previamente desconocidos (La Quinta, Fraile, Pallares, Vinhas, Ana Romero, Los Maños) y una novillada de El Retamar, de Núñez, para Miguel Ángel. Pacheco y El Adoureño, una cría que a menudo no ha venido por el momento (Garlin y Orthez). Entre los toreros, también hay nombres que han surgido en la región, como Emilio de Justo, Tomás Campos y Manolo Vanegas.


TOREROS típicos en este tipo de corridas de TOROS, con profesionalismo, Domingo López-Chaves, Manuel Escribano (que agradará a los jóvenes de su peña de Vic, incluso si comienzan a estar más cerca de los 40 años que los 20), Octavio Chacón, Alberto Lamelas, y Curro Díaz.

La originalidad también proviene del hecho de que en cada cartel hay al menos un torero que nunca llegó a Vic-Fezensac: El Adoureño, Sergio Flores (casi considerado como una figura en casa en México), Pepe Moral, Tomás Campos, Antonio Nazaré y Daniel Luque.
Florent.
Fuente: http://al-toro-rey.blogspot.pe/2018/03/vic.html

Pinchar sobre enlaces para ver videos de las ganaderías:

domingo, marzo 18, 2018

VIC FEZENSAC: COLECCIÓN DE CARTELES DE TOROS

Feria en la que primero se anuncian las ganaderías de TOROS, y luego a sus dignos y valientes matadores.

Cartel Féria de Pentecôte  1932
Cartel Féria de Pentecôte  1983
                                                       Cartel Féria de Pentecôte  1985
                                                         Cartel Féria de Pentecôte  1987
                                                           Cartel Féria de Pentecôte  1988
                                                             Cartel Féria de Pentecôte  1990
                                                          Cartel Féria de Pentecôte  1992
                                                      Cartel Féria de Pentecôte  1994
                                                         Cartel Féria de Pentecôte  1996
                                                        Cartel Féria de Pentecôte  2000
                                                       Cartel Féria de Pentecôte  2002
 
                                                     Cartel Féria de Pentecôte  2005
                                                           Cartel Féria de Pentecôte  2006
                                                         Cartel Féria de Pentecôte  2007
                                                        Cartel Féria de Pentecôte  2010
                                                     Cartel Féria de Pentecôte  2012 
                                                       Cartel Féria de Pentecôte  2013
Fuente: https://clubtaurinvicois.eu

sábado, marzo 17, 2018

La Ruta de la Tartanilla : 13 - 03 - 2018

Impostergable, una semana más  con las reflexiones del maestro Pedro Garcia Macias, la pildora de  Enrique Martín Muñoz, nos tomamos un café con Domingo Fernández Málaga (Costillares) y los siempre magistrales apuntes del crack Juan Hernan (Toni) 

miércoles, marzo 14, 2018

LECTURAS DE INVIERNO. CUENTOS DEL VIEJO MAYORAL : "El marqués de Villagodio quiso comprar "el Diano"

"Si cruzo con un toro escogido en tienta y la cruza no me resulta...seguiré sin saber si la culpa es del toro traído de fuera o de mis vacas. En cambio, como el "Diano" ... es un buen raceador, si la cruza no liga, ya no hay incógnita posible y mando todas las vacas al matadero...."
Nos disponíamos a regresar a Colmenar. Estábamos delante de la casa de <<El Soto>>, ya subidos a caballo, diciendo esas cosas que se ocurren a última hora, cuando el guarda - que se las daba de gracioso - salió con una de sus ocurrencias.
- Miren,miren hacia <<La Manigua>>... <<pa>> que luego digan que no hay fantasmas!
En efecto, echando la vista en aquella dirección, vimos algo extraño que relucía mucho al sol poniente y que caminando de prisa, se tapaba y destapaba entre las matas de fresno. Uno de los vaqueros dijo:
- Es un caballo tirando de una bicicleta.
- Un poquito de formalidad!  - le contesté yo.
Entonces tu padre me mandó que me adelantase a ver que era aquello. Piqué espuelas a mi yegua y salí a galope; a mí me espoleaba la curiosidad.Y cuando ya me iba acercando...
- Eh! El del coche! Mucho cuidado, que a su izquierdo hay una tolla!
Un señor, montado en un un tílburi, coche desconocido en todos estos contornos, iba viendo vaca por vaca, como si fuera a pie, sin reparar mucho por donde se metía.
Al sentir mis voces giró en redondo y vino a mi encuentro.
- Señor marqués! - le dije - Quién se podria figurar que anduviera usted por aquí ?
Nos saludamos como antiguos conocidos que éramos. Me preguntó por el señorito, y le dije que casualmente estaba en la finca y que no tardaría en llegar.
- Pues llevo un buen rato buscando al  <<Diano>> y no consigo encontrarlo.
-Dificilillo es el asunto. Porque no está aquí, sino en <<Santillana>>.
- Y queda <<eso>> muy lejos?
- No, pero para el caso como si lo estuviese, ya que no hay tarde disponible. Otro día lo verá usted.
- Yo sabía que teníais aquí las vacas paridas y me figuré que esto sería el lote del famoso toro. En cambio, he visto uno con el hierro de Parladé. 
- Y no le ha dado un susto?...Porque tiene malas pulgas...
- Es el<<Vinagrero>> ?
Quía! Ese es un alma cándida. Se trata del <<Ramito>>, que es más joven y con peor <<chimenea>>.
- Entonces eché el paseo en balde. Cuando he visto a ese <<pájaro>> ya me temía que con él no estuviera el semental anciano.
- Aquí cada piara tiene su toro, para que no haya dudas luego.
En esto, llegaba tu padre...
- Querido Julián! Estoy inspeccionando su ganadería!
En nuestra casa puede hacer lo que guste, con toda libertad... Que tal le va al amigo Villagodio?
Y le contó los propósitos de su viaje,que habían resultado fallidos.
- Con el deseo que tengo yo de ver ese toro!
- Pues crea que ya casi no merece la pena. No es ni sombra de lo que fue- Está viejo?
- Hecho una ruina. Sin morrillo, con canas, pelado a trechos, con los cuernos romos, con un tumor en el primer 3 de su número 33, con mucha badana... Parece un buey del carro.
- Qué interesante es todo eso!
- Si me hubiera usted avisado, le habríamos sacado al camino.
- Se me ocurrió de pronto la idea del viaje.El proyecto de hacerle no es de ayer... Habrá agua fresca en el caserío ?
- Está deliciosa: la acabo de tomar y es quizá lo único que puedo ofrecerle.
- Pues dé su caballo al vaquero y suba al coche. Vamos a probar esa riquísima agua y luego le dejo en su casa al pasar por el pueblo.
Sentados en la mesita del comedor colocada frente a la reja grande, el marqués entre sorbo y sorbo, le dijo a tu padre:
- Mire Julián, el verdadero objeto de mi venida es comprar el <<Diano>>.
- Pero... Se vende?
-Yo creo se debe vender. A ustedes ya no le hace ninguna falta. La ganadería está transformada por completo y, a mayor abundamiento, parece que los dos parladés han resultado verdaderos continuadores de la obra. En cambio, yo estoy firmemente decidido a cruzar mi vacada.
- Muy bien pensado. Santa Coloma, cuya ganadería es la de moda, le venderá con mucho gusto un eral.
- No puede ser, por lo que ahora le diré. Mis toros no salen buenos, si hemos de creer a los matadores. Sin embargo, yo estimo que las vacas muy apuradas en la tienta son superiores. Puede consistir entonces el fallo en los sementales que vengo echando, o quizá esté la razón en que siendo las vacas bravas, por el motivo que sea, paren hijos de peor condición.
- Y que tiene que ver el <<Diano>> con todo eso?
- Déjeme usted acabar. Si cruzo con un toro escogido en tienta y la cruza no me resulta...
- Porque no va resultar?
- ...Seguiré sin saber si la culpa es del toro traído de fuera o de mis vacas. En cambio, como el <<Diano>> tiene sobradísimamente demostrado que es un buen raceador, si la cruza no liga, ya no hay incógnita posible y mando todas las vacas al matadero. Como ve, el asunto está bien estudiado y usted no puede negarse a facilitar la experiencia.
- Pues lo siento mucho, marqués. Pero del <<Diano>> yo no pienso deshacerme nunca.
- Le advierto que estoy dispuesto a pagar por él lo que les costase en 1904...
 No es en ese año cuando lo adquirieron?
- No crea usted que fue una exageración, ni mucho menos, lo que se pagó por él.
- Bien. Voy a hablar más claro. Pagaré por el toro sin <<regatear>> lo que usted me pida... Entendido?
- No puedo, aparte de otras consideraciones, aceptar su proposición porque sería un verdadero timo por mi parte. El toro - ahora si que siento que no le haya visto - está acabado, tiene diecisiete años cumplidos. Posiblemente ni llegaría vivo a Zamora.
- Eso no es cuenta de usted. Aquí mismo se encajona y antes le pago. Si se muere en el camino, mala suerte.
Tanto insistió que tu padre, ya no sabiendo qué contestar, le dijo que la mayor partícipe de la ganadería era su tía Vicenta, la que vivía de las dos hijas de don Vicente Martínez, y que nada podía hacerse sin contar con ella.
- Pues muy bien. Las mujeres suelen tener otra manera de enfocar los asuntos, más desapasionada que la nuestra. Tenga usted la bondad de consultarla,o,si lo prefiere, iré yo mismo a visitar a esa señora. Estoy seguro de que accederá.
 Tu padre estaba bien cierto de lo contrario, pero como se había comprometido a consultar, no quiso dejar de hacerlo. Su tía le contestó muy extrañada: Ya sabes que tienes carta blanca  para proceder como quieras en el asunto de la ganadería. Pero te agradezco que esta vez no hayas resuelto sin consultarme, porque mi deseo es que ese toro se muera de viejo en casa... Es lo menos que podemos hacer con el pobre  <<Diano>> !
- Estaba seguro que ese sería tu parecer, que coincide con el mío, pero como Villagodio insistió tantísimo, he querido reforzar mi petición, o sea mi negativa rotunda, preguntándote sobre el particular.
El marqués, cuando se desengañó totalmente, compró un semental de Santa Coloma, pero la cruza no resultó, y habiendo muerto al poco tiempo, su viuda vendió la ganadería a Ignacio Sánchez, de Salamanca, el cual luego la cedió a un señor de Valladolid que se llamaba Pimentel.

Y una noche muy cruda de enero de 1920 murió el <<Diano>> en el <<Cierro de la Parra>>. Su cabeza muy mal disecada por cierto, estuvo durante muchos días expuesta en el escaparate de <<El Alfombrista>>, donde hoy está el bar Regio. Se quiso curtir la piel entera, pero se cuarteó por todos los sitios. Algún periódico taurino llegó a publicar la esquela de defunción. Me parece que fue <<The Thimes >>, que dirigía don Isidro Amorós. Como el famoso toro iba con el siglo, tenía veinte años, y en el tiempo que vivió tuvo 756 hijos, entre machos y hembras, como dice ese cuadro que está en el despacho de tu casa, que yo tengo bien visto, porque cae enfrente a la silla en que me siento todas las noches...

Fuente:  transcrito in extenso del semanario gráfico de los toros:  El Ruedo. Año XII.
Cortesía de Germán Urrutia Campos.